Denuncian vecinos deterioro y abandono de vialidad donde inicia el bulevar que conecta Acayucan con el municipio de Oluta
MEMORANDUM 2.- Ante el deterioro y abandono de la calle Melchor Ocampo, esquina con Riva Palacio, en el Barrio Nuevo, donde inicia el bulevar que conecta Acayucan con el municipio de Oluta, pobladores denunciaron que el tramo se ha convertido en terracería desde hace dos o tres años, situación que se ha agravado con la intervención de los llamados “tapabacheros”, quienes colocan tierra roja para rellenar los baches, generando severas afectaciones por el polvo. “Nos afecta muchísimo. Hay personas enfermas y tenemos cómo comprobarlo con recetas médicas. Las casas y negocios están cubiertos de polvo, y la gente ya no se acerca a consumir a los negocios”, aseguró Daniela, comerciante de comida. Explicó que el problema se intensifica cuando la tierra se seca y el tránsito vehicular levanta densas nubes que invaden viviendas y establecimientos, impactando directamente en la economía local. Los inconformes señalaron que ya habían solicitado la intervención del gobierno municipal desde administraciones anteriores, sin obtener respuesta. No obstante, recientemente las autoridades acudieron al sitio y les informaron que en aproximadamente un mes iniciarán trabajos de rehabilitación de la vialidad. Además, destacaron la relevancia de esta calle como vía de acceso a zonas comerciales, al estar cerca de la plaza La Florida y ser de alto flujo vehicular, por lo que insistieron en la urgencia de una solución definitiva. Por su parte, personal del área de Obras Públicas del ayuntamiento de Acayucan confirmó que la problemática será atendida en breve. Guillermo Limones, encargado de esa área informó que en los próximos días iniciarán los trabajos de pavimentación. “Se va a levantar toda la carpeta dañada y se va a rehabilitar completamente. Son aproximadamente 150 metros los que se van a intervenir”, aseguró. En contraste, el trabajador que fue exhortado a retirarse, Abel Hernández, defendió su actividad al asegurar que se trata de su única fuente de ingresos. “Es un modo de empleo para nosotros. No hay casi trabajo. Llevo 14 años dedicándome a esto y de aquí he mantenido a mi familia”, aseguró. Originario del estado de Hidalgo y con cerca de 20 años radicando en la región de Acayucan, el hombre acompañado de su esposa e hijos, reconoció que, ante la presión vecinal y la próxima obra, optó por retirarse del lugar. “No sé qué voy a hacer, pero me iré a otro lado a seguir buscando. A encontrar otro bache”, sostuvo. Aunque se trata de una actividad informal, diversos reportes periodísticos y testimonios coinciden en que el bacheo improvisado puede representar una fuente de ingresos significativa. En algunos casos, quienes se dedican a esta práctica llegan a obtener más de mil pesos diarios mediante aportaciones voluntarias de automovilistas. Este ingreso depende del flujo vehicular, la ubicación y el nivel de deterioro de la vialidad, siendo más rentable en zonas de alto tránsito como en el caso del bulevar Oluta – Acayucan. La situación ocurrida en Acayucan refleja no solo el deterioro de la infraestructura en zonas de acceso a la llamada Llave del Sureste, sino también un trasfondo social marcado por la falta de empleo y la necesidad de ingresos.