Audiencia revela contradicciones en caso de Marlon Botas, acusado de feminicidio en agravio de joven Monteserrat Bendimes
MEMORANDUM 1.- Luego de la resolución del Amparo en Revisión 65/2026 por el Segundo Tribunal Colegiado, el cual calificó de ilegal e inmotivada la prórroga de la prisión preventiva en contra de Marlon Botas Fuentes, acusado del feminicidio de la joven Montserrat Bendimes, sugiriendo que el proceso se ha mantenido más por presión política que por sustento jurídico, durante la más reciente audiencia se dieron a conocer algunas contradicciones relacionadas con el caso. Y es que, durante la audiencia, testigos propuestos por el órgano acusador no solo desarticularon la narrativa de la fiscalía, sino que aportaron elementos que favorecen directamente a la defensa de Marlon Botas Fuentes. Uno de los puntos críticos ocurrió durante el testimonio de la doctora encargada de la atención inicial de la víctima. Al ponérsele a la vista el documento oficial de ingreso al hospital —pieza central de la fiscalía para establecer la cronología del caso—, la médico especialista negó haber firmado dicho documento.
La doctora denunció ante el juez que la rúbrica que aparece en la prueba presentada como oficial no es suya, lo que abre una línea de sospecha sobre la posible falsificación de documentos públicos dentro de la integración del expediente heredado por la actual administración de la FGE. De igual forma, trascendió que los testigos que la fiscalía llevó para señalar al acusado terminaron por ubicarlo en un lugar distinto al de los hechos. Según sus declaraciones bajo juramento, Marlon Botas fue visto el 17 de abril de 2021, entre las 7:00 p.m. y las 9:00 p.m., en un domicilio completamente diferente al de Montserrat. Esta ubicación temporal, proporcionada por la propia parte acusadora, genera una duda razonable insalvable sobre la presencia del imputado en la escena del crimen al momento del incidente. Otro punto fue el testimonio del padre de la víctima, quien aportó datos que contradicen la tesis de una relación caracterizada por la violencia previa. Ante el juez, el progenitor reconoció que nunca vio, supo, ni le comentaron que Marlon hubiera tenido comportamientos groseros o agresivos hacia su hija. A esto se sumó la declaración de otros testigos que lo vieron ingresar al domicilio ese día, quienes confirmaron que, mientras Marlon estuvo en la casa, nunca se escucharon gritos, golpes ni ruidos de violencia. A lo anterior se suman los señalamientos en contra del asesor jurídico, Ramar Mendoza, por intentar suplir con narrativas en redes sociales lo que no ha podido sostener en los interrogatorios técnicos.