En México operan al menos 152 empresas ligadas al asbesto, un riesgo a la salud; en Veracruz hay 10
MEMORANDUM 1.- El asbesto es un mineral de fibras rígidas, largas y flexibles, resistentes al calor y la corrosión. Por ello, y por su bajo costo, se emplea con frecuencia en la industria de la construcción, por ejemplo, en láminas, tejas de recubrimiento, azulejos, papeles o cementos; y en productos de fricción como embragues, frenos o componentes de transmisión, así como en materiales textiles, envases, paquetería, revestimientos y pinturas, entre muchos otros productos. Hoy en día hay absoluta certeza de que la exposición a las fibras de asbesto en cualquiera de sus formas puede causar graves problemas a la salud, pero en México es un tema al que no se le da importancia e incluso se sigue vendiendo Los casos de enfermedades pulmonares y respiratorias se propagan. El cáncer (mesotelioma) se extiende, como la muerte, en especial en los cinturones de miseria donde se han establecido industrias ligadas a la manufactura del asbesto. Desde el año 2000 un grupo de académicos y activistas —algunos participaron en un reciente foro sobre el tema en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM— han dado seguimiento a las empresas de este ramo trágico: en aquellos años, de acuerdo con datos de la entonces Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, había 1180 compañías con procesos productivos vinculados al asbesto. “Esa dependencia desapareció para convertirse en la Secretaría de Economía y cada vez fue más difícil tener información confiable”, cuenta Alejandro Cabello López, especialista en salud ocupacional del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Pese a las trabas, sí hay datos más recientes y oficiales, obtenidos a través de la Comisión para la Cooperación Ambiental del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá: posterior a 2020 se han identificado por lo menos 152 empresas relacionadas con el uso de asbesto. “No han desaparecido, algunas quizás cambiaron de giro comercial, pero siguen presentes y suponemos que hay muchas más, porque el reporte de la Comisión no es obligatorio, los conglomerados no están obligados a reportar si utilizan asbesto o no. Nuestras estimaciones, a partir de fuentes oficiales, marcan que a partir de 2020 y hasta 2035 aumentarán las muertes por mesiotelioma, tanto en hombres como en mujeres. No superamos el problema de salud, simplemente no se registra”, señala Cabello. “Hay un subregistro de enfermedades vinculadas con el asbesto. La contaminación no proviene de la naturaleza, sino de los centros de trabajo. Mientras no se tenga un registro total de las empresas y del lugar donde vierten sus desechos, no conoceremos el número de personas afectadas en todo el país”. La mitad de las industrias detectadas hoy se ubican en cinco entidades: Estado de México (22), Jalisco (18), Nuevo León (15), Ciudad de México (10) y Veracruz (10).