Al menos 635 mujeres se encontraban en cárceles de Veracruz entre 2020 y el primer semestre de 2025, 45 de ellas embarazadas MEMORANDUM 1.-
En las cárceles de Veracruz se encuentran al menos 635 mujeres, las cuales representan solo el 7.47% de la población penitenciaria total, pero enfrentan condiciones graves de insalubridad, violencia sexual y aislamiento indebido. Reportes independientes destacan un "agujero negro" de abusos que el sistema penitenciario estatal ignora pese a promesas oficiales de mejora. Estas vulnerabilidades violan derechos humanos básicos y obstaculizan cualquier proceso de reinserción social. Veracruz alberga a reclusas en centros como los de Papantla, Xalapa y Coatzacoalcos, donde el hacinamiento general alcanza niveles críticos con más de 8 mil personas privadas de libertad en 17 instalaciones. Aunque las cifras varían, la minoría femenina sufre espacios inadecuados sin áreas para cocina, comedor o talleres específicos. Muchas conviven con hijos menores, agravando la falta de higiene y atención médica. Tan solo entre 2020 y el primer semestre de 2025, 45 mujeres embarazadas han estado recluidas en los centros penitenciarios de Veracruz, según datos de la autoridad estatal. De esos 45 embarazos, 43 llegaron a su conclusión. El documento de transparencia no aclara si los partos ocurrieron dentro o fuera de los centros, ni si hubo complicaciones médicas. Tampoco se detalla si hubo traslados hospitalarios, protocolos o seguimientos posteriores. El dato existe como resultado final: la gestación terminó. El informe incluye una respuesta sobre la situación civil: las 45 mujeres embarazadas reportadas tienen pareja o están casadas. No se aclara si se trata de un estado civil legal, de una relación previa reconocida por la autoridad o de una categoría administrativa utilizada por el sistema penitenciario. Solo dos mujeres ingresaron ya embarazadas. En los 43 casos restantes, el embarazo comenzó durante la estancia en prisión. Ninguna de las mujeres embarazadas fue clasificada como indígena. El informe no explica los criterios utilizados para esta identificación ni si se trata de un registro administrativo. En ese tenor, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha documentado deficiencias, como dormitorios deteriorados y ausencia de personal médico suficiente. En revisiones previas, se identificaron violaciones sistemáticas a los derechos de género en penales veracruzanos, sin avances significativos en años recientes. Las agresiones sexuales representan una amenaza constante, con casos confirmados que involucran a custodios y otros internos, según expertos en materia penitenciaria. El aislamiento indebido y la segregación arbitraria agravan el sufrimiento psicológico, dejando a las mujeres en condiciones de "infierno diario" pese a su baja proporción poblacional. Las prácticas contradicen estándares constitucionales de separación por género y trato digno. Medios locales describen entornos insalubres con plagas, alimentación deficiente y falta de productos higiénicos básicos, lo que expone a enfermedades crónicas sin atención oportuna. La burocracia prefiere omitir estos problemas, incluso ante quejas formales ante la CNDH. Las internas tienen derecho a ejercer su maternidad libre de discriminación, con acceso a información reproductiva y separación gradual de hijos, pero la realidad es opuesta. Lo anterior, a pesar de que normas nacionales exigen acciones afirmativas para igualdad en educación, trabajo y salud, incluyendo libertad de orientación sexual sin estigmas. De acuerdo con diagnósticos de la CNDH, en Veracruz, la ausencia de locutorios, talleres y actividades recreativas impide su desarrollo personal y familiar. Los expertos urgen enfoques feministas e interculturales para revertir desigualdades estructurales, como cómputo de tiempo en prisión preventiva y acceso a sentencias rápidas. Sin embargo, el rezago judicial prolonga estancias injustas, afectando particularmente a mujeres de origen indígena o con discapacidades. A su vez, activistas han destacado la necesidad de becas para reinserción post-prisión y cartillas de derechos accesibles. Además, la población reclusa femenina demanda transparencia sobre su situación jurídica y ejecución de beneficios como libertad anticipada.
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Destacan alta afluencia de visitantes, ocupación hotelera y crecimiento sostenido en los sectores restaurantero y de transporte en Veracruz MEMORANDUM 2.-
A diferencia de la temporada decembrina de 2024, durante el actual periodo vacacional, el estado de Veracruz registró un incremento en su actividad económica, reflejado en una alta afluencia de visitantes, gran ocupación hotelera y un crecimiento sostenido en los sectores restaurantero y de transporte. Con base en datos de las Asociaciones de Hoteles y Moteles, la ocupación hotelera promedio estatal alcanzó el 85 por ciento, destacando la región Primeros Pasos de Cortés, con 100 por ciento de ocupación; seguida de Altas Montañas, con 90%; Los Tuxtlas; Cultura y Aventura, 65; Totonaca, 45, y Olmeca, con 40 por ciento. En materia de movilidad, la transportación terrestre registró un incremento del 8 por ciento en la afluencia de pasajeros respecto a 2024; la Gerencia Comercial del Grupo ADO reportó la operación de 150 corridas adicionales. En tanto, la afluencia aérea aumentó 8.7 por ciento en comparación con noviembre de 2024, de acuerdo con cifras de Aeropuertos del Sureste; además, en los próximos días, las aerolíneas darán a conocer el balance final de pasajeros transportados. El sector restaurantero también mostró un comportamiento positivo, con un crecimiento del 25 por ciento en establecimientos de la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, según datos de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados. De igual forma, eventos masivos fortalecieron la proyección turística del estado; tan sólo en el evento Despide el Año Viejo en Veracruz, la Secretaría de Protección Civil reportó una afluencia total de 32 mil asistentes, de los cuales siete mil participaron en el primer desfile, 10 mil en el segundo y 15 mil en el evento masivo de cuenta regresiva realizado desde el Acuario del Puerto de Veracruz.
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Veracruz rezagado en materia de desarrollo digital; se ubica en el lugar 29 de 32, misma posición del año anterior MEMORANDUM 3.- A diferencia de la Ciudad de México, que suma 232 puntos frente a los magros 112 de Veracruz, de acuerdo con el Índice de Desarrollo Digital Estatal (IDDE) 2025, elaborado por el Centro México Digital y entregado al Senado de la República, el estado de Veracruz se encuentra en un estancamiento al ocupar la posición 29 de 32 a nivel nacional, la misma que el año anterior. Y es que, solo poco más de la mitad de los hogares en Veracruz tiene Internet fijo, y apenas tres de cada diez cuenta con una computadora, cifra que exhibe el rezago tecnológico en la entidad. Mientras la red de fibra óptica se extiende por varias ciudades, la realidad en las casas veracruzanas es la de una desconexión estructural. El IDDE 2025 ofrece un retrato sin matices. Veracruz tiene la infraestructura técnica en algunos ámbitos y cuenta con talento especializado, especialmente entre las mujeres, pero carece de un avance parejo. El estado sigue conectado a medias, con servicios digitales que funcionan de forma aislada mientras la mayoría de la población enfrenta conexiones lentas, equipos insuficientes y costos elevados. Veracruz está atrapado en el nivel "Básico", el escalafón más bajo del ranking. No ha habido un retroceso, pero tampoco un avance que permita recortar la distancia con líderes como la Ciudad de México, que suma 232 puntos frente a los magros 112 de Veracruz. El informe sitúa al estado en el grupo de mayor atraso, con Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Detrás de estos números fríos se esconde una parálisis que afecta la educación, el empleo y la competitividad económica de millones de personas. La infraestructura de conectividad muestra contrastes. La cobertura de redes móviles alcanza 95.0, y la banda ancha fija llega a 81.1 del territorio, de acuerdo con el índice. En conexiones de fibra óptica, Veracruz se ubica en la posición 6, uno de sus mejores resultados. Sin embargo, los indicadores de uso no reflejan el mismo nivel de desempeño. En los hogares, el 31.2% cuenta con una computadora, lo que coloca al estado en la posición 29. La cobertura de redes móviles es amplia y la fibra óptica coloca al estado en posiciones competitivas en cuanto a despliegue técnico. Sin embargo, poco más de la mitad de los hogares tiene contratado Internet fijo. El teléfono inteligente es el dispositivo dominante, pero su uso es limitado; funciona para la comunicación inmediata, pero resulta insuficiente para tareas complejas como el estudio profundo o el desarrollo profesional. La velocidad de conexión es otro lastre. Tanto en los servicios fijos como móviles, Veracruz se mantiene en la parte baja del ranking nacional. En la práctica, lo anterior se traduce en una navegación que permite enviar mensajes, pero que falla al intentar cargar plataformas educativas o herramientas de trabajo a distancia. Uno de los datos más críticos del informe se refiere a las aulas. El uso educativo de Internet en Veracruz es de los más bajos de todo el país. Esta deficiencia nace desde la infraestructura escolar: la mayoría de los planteles no cuentan con computadoras suficientes ni con una conexión estable que permita integrar la tecnología en el aprendizaje. El resultado es una generación de estudiantes que, a pesar de vivir en un mundo digital, carece de las herramientas básicas para competir en él. El rezago se extiende a las habilidades digitales de la población. Veracruz ocupa los últimos lugares en competencias básicas, intermedias y avanzadas. No se trata solo de la falta de dispositivos, sino de una carencia de formación que impide a los ciudadanos utilizar la tecnología para crear contenido, gestionar servicios o mejorar su empleabilidad. A esto se suma un sistema de salud digitalizado apenas en sus etapas iniciales, con muy pocos centros que aprovechen las herramientas tecnológicas para la atención ciudadana. A pesar del panorama general de estancamiento, el índice registra señales positivas que rompen la tendencia. Una de ellas es la brecha digital de género, que en Veracruz es menor que en otras entidades y ha mostrado una mejora notable. El estado destaca en un rubro estratégico: se ubica entre los primeros lugares nacionales en mujeres graduadas en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Además, Veracruz mantiene una producción científica competitiva y ha apostado por estos sectores. Sin embargo, este talento especializado se enfrenta a un mercado laboral que no está preparado para absorberlo. El gobierno digital en Veracruz se sitúa al final del ranking nacional, con estrategias fragmentadas y trámites en línea desiguales. Existe una excepción relevante: la justicia digital veracruzana destaca entre las mejores del país, demostrando que existen nichos de modernización funcional. Fuera de este ámbito, la interacción del ciudadano con el gobierno es baja; solo el 37% de la población utiliza Internet para realizar trámites o consultas oficiales. Más aún, el impacto del rezago tecnológico se siente con fuerza en la economía local. El uso de Internet en las microempresas es sistemáticamente bajo, el comercio electrónico es reducido y la presencia digital de los negocios es casi inexistente en comparación con el resto del país. La inversión privada en tecnologías de la información es una de las más bajas de México, y las solicitudes de invención no muestran un repunte significativo. Son factores que actúan como un freno para la creación de empleos vinculados a la innovación y mantienen a la economía estatal dependiente de modelos tradicionales. Así las cosas.
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