Comando armado a bordo de varios vehículos balea la casa del alcalde de Banderilla sin que se reporten heridos MEMORANDUM 1.-Veracruz sin ley: La noche de este lunes, un comando armado atacó a balazos la casa de José Antonio San Gabriel Fernández, alcalde del municipio de Banderilla, lo que desató una intensa movilización policíaca. En redes sociales alertaban de detonaciones de arma de fuego sobre la avenida Nicolás Bravo. Se percataron que un comando armado arribó justo frente a la vivienda del munícipe, ubicada sobre la céntrica avenida del lugar y abrió fuego durante largo lapso de tiempo y posteriormente huyó. De acuerdo con testigos, los hombres armados arribaron a bordo de varios vehículos, uno de ellos de color gris, a bordo del cual huyeron con dirección hacia el municipio de Xalapa. Tras el reporte al 911, elementos de las policías y Guardia Nacional, así como paramédicos, acudieron a la casa del alcalde y lo hallaron sano y salvo. Personal de la Fiscalía del estado acudió al lugar y contabilizó un gran número de casquillos percutidos e inició una investigación de la agresión, que no dejó personas heridas. Según declaraciones de los habitantes del lugar, acusaron que los atacantes podrían estar vinculados con integrantes del Ayuntamiento que presuntamente buscaban asesinar al alcalde panista, luego de que en últimas fechas han ocurrido fricciones en el interior de la administración municipal, las cuales incluso ha sido testigo la propia población. José Antonio San Gabriel Fernández asumió la alcaldía del municipio de Banderilla el 18 de julio, tras la muerte del alcalde electo Arnulfo Rodríguez, quien ganó la elección del 1º junio.
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Más del 50% de humedales de Veracruz ya se han perdido y muchos de los que aún existen enfrentan graves amenazas por contaminación MEMORANDUM 2.- A pesar de que los humedales son fundamentales para la vida ambiental y social de Veracruz, ya que regulan inundaciones, purifican el agua y mitigan el calor, además de ser ecosistemas caracterizados por la presencia permanente o temporal de agua, lo que genera condiciones particulares para la vida vegetal y animal, más del 50% ya se han perdido y, en Veracruz, muchos de los que aún existen enfrentan graves amenazas por contaminación, rellenos, cambio de uso de suelo y una débil protección institucional. En ese tenor, de acuerdo con el investigador Hugo López Rosas, profesor del Colegio de Veracruz, a pesar de su importancia, los humedales se encuentran entre los ecosistemas más vulnerables, debido a su ubicación en las zonas más bajas del terreno. El investigador señaló que Veracruz destaca a nivel nacional por su amplia variedad y extensión de humedales, los cuales se distribuyen tanto en zonas montañosas como en la planicie costera. “En la planicie costera se forman una gran cantidad de humedales y es donde se mezcla el agua dulce con el agua de mar. Entonces, hay humedales tanto de agua dulce como de agua salobre”, explicó. “Podemos tener desde selvas inundables” y explicó que entre los ejemplos más representativos se encuentran la Sierra del Fuerte, en Tecolutla, un área natural protegida dominada por selva inundable de agua dulce, y zonas muy extensas de minerales, como la cuenca baja del Papaloapan, donde se desborda el río Papaloapan en el Golfo de México, y se forman grandes esencias de manglares que son humedales de aguas salobres, así como los sistemas lagunares de Alvarado y Coatzacoalcos. Estos ecosistemas son fundamentales para la fauna, especialmente para especies acuáticas y aves migratorias. López Rosas destacó que Veracruz es un punto clave en la ruta migratoria de aves provenientes del norte del continente, como el pelícano blanco, que solo vive en el norte del Golfo de México y solo en la época invernal migran hacia México y Centroamérica y pasan por Veracruz entre otros estados, además de cigüeñas y aves playeras, que pasan por Veracruz y utilizan los humedales como sitios de descanso y alimentación. El académico advirtió que, pese a la importancia de los humedales y los beneficios que aportan, estos se encuentran en riesgo. “Todo lo que ocurre en las partes altas termina llegando a los humedales. Si se tira basura o contaminantes en los cerros, con la lluvia todo baja hacia estos ecosistemas”, aseguró. En Veracruz, muchos humedales han sido severamente afectados por rellenos, asentamientos humanos irregulares, descargas de aguas residuales, incendios, ganadería, cambio de uso de suelo para caña de azúcar y, en el sur del estado, por la actividad petrolera. Un ejemplo es el sistema de lagunas interdunarias de Veracruz, Boca del Río y La Antigua, donde la expansión urbana ha provocado rellenos, acumulación de basura, desechos orgánicos y contaminación constante. “Tenemos humedales en buen estado, pero también muchos que, aun con estatus de protección, siguen recibiendo impactos”, lamentó. López Rosas dijo que la pérdida y degradación de humedales tiene impactos directos en las comunidades. Entre las principales consecuencias están el aumento de inundaciones, mayor exposición a olas de calor, pérdida de biodiversidad y disminución de recursos pesqueros. “Al perder humedales nos hacemos más vulnerables a las inundaciones y a olas de calor, por ejemplo, porque son sistemas que naturalmente regulan la temperatura. Además, muchas colonias se construyen sobre antiguos humedales, por lo que el agua sigue buscando su cauce natural y termina inundándolas”, explicó. Desde el punto de vista ecológico, la desaparición de estos ecosistemas implica la pérdida de especies como cocodrilos, tortugas, ranas, salamandras y peces. Incluso muchas especies marinas dependen de los humedales en sus primeras etapas de vida. “Muchos peces que consumimos primero se alimentan y crecen en humedales, antes de migrar al mar. Sin estos ecosistemas, la pesca también se ve afectada”, agregó. Aunque existen decretos estatales, federales y sitios Ramsar, López Rosas consideró que la protección legal actual es insuficiente. “No es suficiente la declaración de área natural protegida, porque muchas veces la protección que se les da es un decreto, puede ser un decreto estatal, un decreto federal donde se declaran así, y parte de las obligaciones de declarar a un área natural protegida es generar un programa a un plan de manejo para asegurar la conservación de estos ecosistemas”, explicó. Hay humedales que han sido declarados áreas naturales protegidas pero que todavía no tienen programa de manejo, por otro lado, aunque otras lo tienen, este no se ha actualizado. “Más importante aún es que no hay suficiente presupuesto para asegurar el cumplimiento de sus programas de manejo o la conservación de los minerales. El mero decreto de área natural protegida no está siendo suficiente”. Refirió que una estrategia clave es involucrar a las comunidades en comités de vigilancia y limpieza, aunque esto también requiere recursos, mucho tiempo, y que tanto la academia como otros profesionistas trabajen en conjunto con la sociedad para lograrlo. Entre las experiencias exitosas, destacó un proyecto de restauración de un humedal de agua dulce en La Mancha, Actopan, desarrollado entre 2007 y 2009. Este sitio había sido afectado por la introducción de pastos africanos para fomentar la ganadería bovina tanto en zonas altas como en zonas de humedales, los cuales se volvieron especies invasoras, y empezaron a desplazar a la vegetación nativa, la cual, es difícil que por sí sola pueda recuperarse. “Con este proyecto de restauración del mineral de la Mancha, logramos eliminar esa vegetación y recuperar las especies nativas. Con ello regresaron cocodrilos, tortugas, ranas, sapos y hasta una especie de salamandra”, destacó. De igual forma, señaló que se construyó una pasarela que permitió integrar el humedal al turismo de naturaleza, fortaleciendo el ecoturismo local. El investigador consideró que el conocimiento sobre los humedales es mayor en zonas rurales que en ciudades. “En comunidades como Tlacotalpan, la gente vive rodeada de humedales, los conoce y depende de ellos. Pero si me preguntas de gente de ciudad, yo sí pensaría que un gran porcentaje no conoce el término humedal aunque tengan humedales muy cercanos, se les llama con otro nombre y no se identifica que es un ecosistema
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Luego de prórroga solicitada, retrasan emplazamiento a huelga del SETSUV a la UV; exigen 20% directo al salario MEMORANDUM 3.- Aunque el Sindicato de Trabajadores al Servicio de la Universidad Veracruzana (SETSUV) había emplazado a huelga a la casa de estudios para estallar este 2 de febrero, acordó extender el diálogo en busca de mejores acuerdos tras solicitar una prórroga. El motivo del emplazamiento es el incremento salarial anual para las y los trabajadores adheridos a esa agrupación sindical. Para este año, las y los integrantes del SETSUV piden el 20 por ciento de incremento directo al salario. Por su parte, la Universidad Veracruzana (UV) informó que mantiene diálogo permanente con las y los trabajadores agremiados al SETSUV. En este marco, la casa de estudios refirió que el viernes 30 de enero se llevó a cabo una reunión entre autoridades universitarias y representantes sindicales, encabezada por el rector Martín Aguilar Sánchez y el secretario general del SETSUV, Juan Mendoza Gutiérrez. “Las y los trabajadores sindicalizados exigen la nivelación salarial, de acuerdo al incremento del salario mínimo para este año”, refirió la Casa de Estudios.
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