Migrantes varados en México buscarían volver a sus países este año, en especial los venezolanos, pero esperarán a ver como se desenvuelve el gobierno MEMORANDUM 1.- Con la entrada del año nuevo muchas de las personas migrantes que viven desde hace más de dos años en el campamento irregular ubicado en la colonia Vallejo, en la alcaldía Gustavo A. Madero tienen como objetivo regresar a sus lugares de origen. En esta zona, donde en su mayoría habitan venezolanos, las personas –incluidas menores de edad– continúan refugiadas en viviendas precarias a orillas de las vías del tren, construidas apenas con madera y lonas, con limitados o improvisados servicios. Con mayoría de venezolanos en el campamento, por encima de colombianos y hondureños, las familias migrantes contaron que recibieron el 2026 con comida tradicional de la nación bolivariana, como la hallaca, que es un tipo de tamal similar al oaxaqueño, rellena de un guiso de carne de res, cerdo o pollo. El sábado, en la comunidad el ambiente también estuvo marcado por la noticia de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Para varios de los migrantes, la información llegó por familiares que viven en ese país. La reacción fue de contraste, pues algunos externaron su felicidad al considerar que se tendrán más oportunidades, mientras que manifestaron su rechazo. Otros manifestaron que podrían modificar sus planes de este año para regresar, e incluso pidieron vuelos humanitarios.
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Unesco advierte que 60% de los empleos se verán impactados por la IA, universidades no están actualizando a estudiantes MEMORANDUM 2.- En los próximos años, 60 por ciento de los empleos mundiales podrían verse afectados por la inteligencia artificial (IA) alerta la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco); no obstante, 58 por ciento de quienes cursan estudios universitarios no se sienten preparados para esta nueva realidad laboral, y casi la mitad no tiene confianza en sus habilidades para trabajar con esta nueva tecnología. Un estudio sobre el impacto de la IA en la educación superior urge a los estados miembro a generar marcos de regulación para generar nuevas habilidades en sus estudiantes, pero también para establecer marcos éticos para su uso. En el documento de trabajo Los retos de la IA en la educación superior y las respuestas institucionales: ¿Hay lugar para marcos de competencias?, el organismo de Naciones Unidas revela que sólo 22 por ciento del profesorado utiliza herramientas de dicha tecnología. “Esta baja tasa de adopción se atribuye a la preocupación por la integridad académica, la posibilidad de plagio y el miedo a ser sustituido por la IA”, señala el informe. En el documento, elaborado por las especialistas Arianna Valentini y Alep Blancas, destaca que si bien muchas universidades han puesto en marcha iniciativas sobre inteligencia artificial y la educación superior, “estas respuestas suelen ser ad hoc y carecen de una estrategia cohesionada”. La mayoría de estas iniciativas, agrega el informe, se centran en el desarrollo de directrices para el uso de la IA generativa, como ChatGPT, en lugar de crear un marco de competencias básico para toda la institución. “Este enfoque fragmentado no proporciona a los estudiantes y al profesorado el desarrollo sistemático de las habilidades necesarias para desenvolverse con eficacia en un mundo integrado en la IA”. Por ello, se propone un cambio hacia una “pedagogía basada en la inteligencia artificial”, que permita aprovechar esta herramienta tecnológica, no sólo para mejorar la eficiencia, sino también para fomentar las habilidades de pensamiento de orden superior, el aprendizaje colaborativo y la resolución interdisciplinar de problemas. El informe también identifica un “vacío crítico”: la falta de un marco de competencias de IA estandarizado y exhaustivo específico para la educación superior, con el que se aborden tareas de enseñanza e investigación que permitan el desarrollo de conocimientos, habilidades, actitudes y valores en el uso de la inteligencia artificial.
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Hombre miserable cambia su identidad de género para no cumplir con pensión alimentaria en Durango, aprovechó vacíos legales MEMORANDUM 3.- Gloria Valentina Méndez Arámbula vivió una pesadilla durante el matrimonio con Cristian Janet Montenegro Chairez, lo que la llevó a divorciarse, pero al exigir la pensión alimenticia de su hija, su exmarido se convierte en mujer legalmente. “No quiero volver a saber nada de esa niña, no es mi hija”, le dijo a su esposa, y a continuación se convirtió legalmente en mujer para no pagar la pensión alimentaria, así comenzó otra intensa lucha judicial la sicóloga Gloria Valentina. Lleva cuatro años inundada en denuncias civiles y penales en los juzgados de Durango, con largos procesos interpuestos por su ex pareja, el abogado Cristian Montenegro, “sicópata integrado y narcisista patológico”, según el diagnóstico siquiátrico. “Tengo mi vida judicializada. Todos los procesos que él mete se desarrollan rápidamente, mientras mis denuncias por violencia familiar no prosperan ni avanzan”, señala en entrevista con La Jornada. Las estrategias legaloides de su ex pareja para perjudicarla a ella y a su hija menor –VEMM, de cuatro años– llegaron al límite cuando en una de las decenas de audiencias, él solicitó ser atendido con “perspectiva de género”. “Cuando pido al juez perspectiva de género por ser víctima, Cristian dice que él también es mujer y solicita la perspectiva de género mostrando su nueva acta de nacimiento donde dice que es de sexo femenino. Jaime Romero Maldonado, juez décimo cuarto de control y juicio oral, se quedó en silencio. No supo qué hacer. Lo dejó como si Cristian fuera mujer y a mí me vinculó a proceso por el supuesto delito de ‘sustracción de menores’, sin que hubiera una investigación de mi persona. Se supone que un proceso jurídico es para llegar a la verdad, pero no es así.” Visiblemente angustiada, añade: “Imagínate el nivel de autoridades judiciales que tenemos en Durango; que un enfermo mental como Cristian les está haciendo juegos jurídicos para perjudicar no sólo a mí, sino a otras mujeres, porque su intención es sentar un precedente. Es una burla al sistema”. La pacifica y feliz vida que Gloria Valentina tenía antes de iniciar una relación con Cristian Montenegro, en 2019, ha dado un vuelco. Ahora pasa parte de su tiempo intentando defenderse, entre abogados, juzgados y ministerios públicos. La ex pareja ha intentado dañar todas sus redes de apoyo, incluido su trabajo. Gloria Valentina es sicóloga en la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (Ceeav), donde, paradójicamente, en lugar de tratarla como ofendida, la despidieron. Gloria Valentina conoció a Cristian en 2017, pero iniciaron su noviazgo en 2019 y en febrero de 2020 empezaron un concubinato, y los problemas de violencia se agudizaron. “Bajo la promesa de que no habría más agresiones, seguí la relación con él; además, en febrero de 2021 me di cuenta de que estaba embarazada y tuve varios desafíos de salud que solventar”. Pese a agresiones, infidelidades y amenazas Gloria Valentina se casó con Cristian el 18 de junio de 2021. Ella asumió los gastos de su embarazo y los de la boda, registrada en el acta de matrimonio 00401. Ambos tenían hijos de relaciones anteriores. Nunca demostró interés o cariño por la recién nacida, pues decía que no era su hija y la ofendía. Además de la violencia machista de su ex esposo, Gloria Valentina también ha sufrido la agresión institucional del sistema de justicia. Cuenta que mientras tomaban pláticas matrimoniales en la iglesia cristiana Misión Esperanza, él promovía el divorcio con la demanda 1397/2021, y “mientras me encontraba en recuperación por cuarentena posparto, me amenazaba con que si no mantenía relaciones sexuales se iba a ir con otra persona”. La primera denuncia falsa contra Gloria Valentina fue interpuesta el 1º de abril 2022 por el supuesto robo de un vehículo Volkswagen tipo sedán modelo 2016 que compartían. Luego, en el expediente 1397/2021 en el juzgado primero familiar de Durango, solicitó la guarda y custodia de la hija, pese que decía que no era de él. A continuación, se presentó en la Ceeav a amenazarla por el supuesto robo del automóvil. Las denuncias falsas contra ella continúan, ahora bajo la causa penal 175/2024 por el delito de “sustracción y retención” de menores porque un día no llevó a la niña al centro de convivencia, donde el propio Cristian se niega a convivir con la menor. “Ha renunciado a su hija por escrito. No la ve. En ese lugar se sale y la deja plantada esperándolo. Él no va, pero si yo falto tengo amenazas de que me la pueden quitar”.
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