A nadie extraña que en esta ocasión un “político “farandulero” se haya mofado de la ayuda humanitaria a un pueblo que lo necesita, como en su momento lo necesitó el pueblo de Chiapas ante los desastres naturales.
Las expresiones del diputado federal del PRD y conductor de radio, Ariel Gómez León, alias "El Chunko" reprobando con expresiones racistas y xenofóbicas la ayuda humanitaria para Haití es la mejor muestra de que la farándula con la política no da buenos resultados.
Era de esperarse que un seudo político que fue sacado de una estación de radio para representar al pueblo cometiera este tipo de exabruptos en el que daña la imagen no sólo de su persona, sino del pueblo de Chiapas en su totalidad, más aún, cuando hay funcionarios al igual que él, a los que se les está descontando de su humilde sueldo para que el gobernador de Chiapas pueda enviar en nombre de todos la ayuda humanitaria.
A este personaje habría que recordarle que en política todo lo que digas o hagas será usado en tu contra y, sus expresiones –en broma o no- demuestran poca responsabilidad, seriedad y compromiso con el país.
Las declaraciones de este político y de su resistencia a no disculparse ante la opinión pública explican dos cosas: primera, no tiene ningún compromiso con el pueblo, pues en el distrito electoral en donde ganó fue uno de los que tuvo mayor abstencionismo, al grado que, el Chunko fue electo con un porcentaje muy pobre en términos representativos; y segunda, es un político inventado que no entiende de contextos y de circunstancias como para bromear de esa forma ante un pueblo que requiere de ayuda humanitaria. Es una lástima que este político represente al pueblo de Chiapas y utilice un medio de comunicación para decir barbaridades y chistoretes.
De cualquier forma, es evidente que el sistema político mexicano ha permitido la proliferación de personajes que en nada contribuyen al desarrollo de la nación y, por el contrario dejan mucho qué desear con sus comentarios, escenas y peleas.
Desde Jorge Kawashi, Pancho Cachondo, Félix Salgado Macedonio y ahora este muchacho, son la “nueva generación del cambio en México” que apuesta por convertir la política en un escenario grotesco, chistoso, como si los problemas del país se solucionaran haciendo reír a la gente o burlándose de la tragedia humana.
La equivocación en los comentarios del Chunko es desafortunada, penosa y atenta a la ética y a la moral pública, reflejando poca educación y un lamentable cinismo por creer que puede hacer o decir lo que se le antoje sin ningún compromiso con los pocos que votaron por él.
El Chunko enfrenta el dilema más importante de su “aventura” –no carrera- política, porque un verdadero representante popular no se escuda en unos micrófonos creyendo que con eso le está cumpliendo a los electora les. Si tuviera un poco de vergüenza, no solo se disculparía, más bien firmaría la sentencia de su propio ostracismo político o radiofónico, ya que no puede ser las dos cosas a la vez cuando existe un país que reclama políticos más comprometidos.
Es una tristeza que uno de nuestros representantes haya salido con este tipo de declaraciones bastante lamentables para la comunidad internacional. De Chiapas para el mundo. Qué mal plan.
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