De Veracruz al mundo
Inicio
FRANCISCO BERLÍN VALENZUELA
.
2014-08-12 / 22:54:58
El fuero: ¿Privilegio Anacrónico?
El concepto de “fuero” tiene muchas acepciones, producto de su larga evolución en el ámbito jurídico-político: desde el año 824 en España, pasando por su posterior influencia del “impeachment” anglosajón, hasta su regulación contemporánea
El concepto de “fuero” tiene muchas acepciones, producto de su larga evolución en el ámbito jurídico-político: desde el año 824 en España, pasando por su posterior influencia del “impeachment” anglosajón, hasta su regulación contemporánea, con respecto a las responsabilidades políticas, administrativas y penales de la que pueden ser sujetos algunos de los funcionarios y servidores públicos.

Pero dependiendo del contexto, se le puede entender como: competencia, jurisdicción, derecho local, tribunal, uso o costumbre, etc.



El significado que nos interesa analizar en este artículo es el que durante mucho tiempo se llamó, “fuero constitucional” y que a partir de 1982, se denomina “declaración de procedencia”.



En principio, es conveniente señalar que nuestra Constitución Federal, en su artículo 13 establece que “ninguna persona o corporación puede tener fuero”, señalando de inmediato -dentro del mismo precepto- que subsiste el fuero de guerra para los delitos y faltas contra la disciplina militar. Sin embargo, no existe contradicción porque, en este caso, “fuero” se entiende, realmente, como jurisdicción.



Pero es el caso de que, al referirse a la “declaración de procedencia” -necesaria para llevar a juicio a los más altos funcionarios de la vida pública de nuestro país-, en realidad sí se trata de un verdadero privilegio que no genera una impunidad absoluta, pero pospone la acción de la justicia hasta en tanto no se lleva a cabo tal declaración.

Es decir, se trata de un requisito de procedibilidad contra los inculpados por la comisión de delitos o faltas graves para que, durante el tiempo que dure su encargo, no puedan ser motivo de la acción penal, a menos de que se tenga el mencionado permiso o autorización para proceder.



La justificación de esta medida tiene su origen en la idea de proteger a quienes desempeñan las más altas responsabilidades en un gobierno frente a posibles infundios, ataques de carácter político, o provenientes de algunos de los poderosos intereses que se pueden ver afectados con su desempeño en favor de la cosa pública.



Durante años se ha pensado que dejarlos sin esa protección pudiera significar dejarlos sumamente vulnerables e inermes ante cualquier intento de agresión o desafío. Se entiende, además, que despojarles de tal protección –finalmente-, se traduciría en un riesgo de menoscabo o limitaciones para el libre ejercicio de las funciones públicas e institucionales.



Sin perder de vista los argumentos de esa perspectiva, es probable que haya llegado el tiempo de comenzar a cuestionarnos su valor o utilidad real. Sobre todo, a la luz del evidente despropósito, desnaturalización o hasta perversión al que parece haber llegado la figura del fuero.



Con un breve análisis, cualquier ciudadano se pregunta, ¿por qué, cada vez que se acerca un proceso de renovación de los congresos, federal y/o estatales, presenciamos un verdadero tropel hacia la obtención de las curules?, ¿será que de pronto, los funcionarios descubren, en forma simultánea, una exultante e irrefrenable vocación por la vida parlamentaria? o, ¿será más bien, que existen algunas conciencias turbias que ven, en el “fuero”, una forma de evitar que se les persiga, fácilmente, por enriquecimientos perfectamente explicables, pero no lícitos?



Es de llamar la atención que una buena parte de los aspirantes detentan considerable poder, ganan elevados sueldos y reciben prebendas que difícilmente recibirán como diputados. Así que la enorme disposición por abandonar lo logrado –y a menudo, ferozmente defendido-, debe de tener motivaciones no asequibles para el sentido común y la lógica humana.



Desde luego, que independientemente de estas razones para aspirar a una curul, en cualquiera de las cámaras, pueden existir otras razones, como el tener una representación popular, para satisfacer exigencias estatutarias de los partidos, a fin de poder acceder a otros cargos más elevados.



Visto desde la conceptualización original, el “fuero” que ya no se llama así -pero persiste-, tuvo buenas razones para instituirse. Pero es probable que su utilidad y justificación, actualmente, ya no sea tan evidente.



Debemos recordar que en la reforma integral a la Constitución del Estado de Veracruz, en vigor a partir del 5 de febrero del año 2000, la figura del “fuero” fue suprimida a iniciativa del titular del Poder Ejecutivo de nuestro Estado. Si el gobernador, siendo la máxima figura política de la entidad pudo prescindir de ese atributo y terminar su mandato sin contratiempos, entonces quiere decir que es perfectamente posible prescindir de esa forma de protección que durante mucho tiempo se consideró consustancial para las investiduras de los legisladores y administradores públicos.



Veracruz -y la república entera-, necesitan reflexionar sobre las mejores formas de alejar suspicacias, fortalecer la moral pública y, consecuentemente, consolidar la endeble credibilidad de los ciudadanos. De otro modo, continuaremos muy lejos de abonar en el prestigio de las instituciones parlamentarias que vemos demeritarse, cada día más, ante el escepticismo de la opinión pública.



*Analista político. Autor de libros sobre Derecho Electoral y Derecho Parlamentario.

Nos interesa tu opinión

   Más entradas
ver todas las entradas
• ¿Victoria electoral o derrota pactada? 2016-03-06
• ¿El caso Aristegui se repite en Veracruz? 2016-01-28
• "Propuesta de acciones a realizar en Veracruz para la transición política en un gobierno de dos años". 2015-10-11
• Una propuesta por Veracruz 2015-09-13
• ¿Es la sociedad mexicana conforme e indiferente? 2015-08-27
• A los Electores: ¿Votar o anular? 2015-06-03
• Carlos S. Fayt: juez universal al servicio del derecho 2014-03-09
• Segunda vuelta electoral en una democracia de conveniencia 2013-11-20
• SEGUNDA VUELTA ELECTORAL EN UNA DEMOCRACIA DE CONVENIENCIA 2013-11-20
• Órgano rector nacional electoral 2013-11-04
• Reelección legislativa: mayor empoderamiento ciudadano 2013-10-13
• BELISARIO DOMINGUEZ: “MARIMBERO CAMPEON DE LA JUSTICIA” 2013-10-07
• Candidaturas independientes en una democracia cuestionada 2013-09-27
• El congreso mexicano ha abdicado de la función de indagación 2013-09-09
• La ponderación como principio de justicia aplicable a las movilizaciones sociales. 2013-09-04
• Grandes "Falacias" de la Democracia en México. A propósito de la reforma política 2013-08-26
• Grandes "Falacias" de la Democracia en México. A propósito de la reforma política 2013-08-24
• Voces digitales: nueva forma de lucha social y política 2013-08-14
• El camino de las autocracias está empedrado de abstencionistas 2013-07-27
• Voto en Blanco y Curules Vacías, posible legado de “Morris” 2013-07-03
• La increíble historia de un popular candidato, inexistente 2013-06-17
> Directorio     > Quiénes somos
® Gobernantes.com Derechos Reservados 2010