| Veracruz,
Ver. MX. ¿Cuántos partidos políticos hay
en México?, contarlos sería pérdida de tiempo,
la conclusión es que son muchos, rémoras que han
sabido vivir como reyes a costas del pueblo, y lamentablemente
la mayor parte de toda esa gente que forman todos eso partidos
políticos, la economía nacional es un caos, México
es parte del económico mundo actual, nos regimos por lo
que sucede en el exterior y nuestras bolsas suben o les cae su
poder según se mueven las bolsas de las grandes economías,
cual golondrinas en la búsqueda de la primavera vamos en
el mismo vuelo, siguiendo a quienes se ponen de puntero en ese
vuelo que emigra, pero a la fecha solo formamos parte, nunca hemos
ido en la punta de lanza, es decir, somos del montón que
la mayor parte de las veces no sabe a donde habrá de parar
su vuelo, incluso corremos el riesgo de caernos vencidos por el
cansancio propio del esfuerzo de un vuelo interminable.
Aunque
suene pesimista, es la fecha en que no hemos podido asumir el
papel de guías al grueso de la parvada mundial, nuestra
orientación sobre la venida de las tempestades las recibimos
por que vuela delante de nosotros, ello nos obliga ha generar
mayor esfuerzo a fin de no caer al abismo. Si el ave que va de
punta se equivoca somos quienes caemos primero, y en cada turbulencia
generada hemos ido cayendo en un arrastre ciudadano de in cuantificables
daños a las economías familiares, pero esos daños
a la economía de las familias no les afecta a todos esos
que, convertidos en otras grandes familias viven cual modernos
reycitos, con el quebranto de todo eso que ellos mismos han propiciado
para desgracia de un pueblo al que cada día le cuesta más
trabajo el poder dar lo necesario al núcleo familiar. A
ellos, los aprendices de políticos les vemos entrar a modernos
súper’s para llenar carritos de víveres, ellos,
los que viven como reyes no se fijan en los precios de lo que
meten al carrito, simplemente lo llenan y pagan, pero ese dinero
con el que le pagan los gustos a hijos y esposas es dinero del
pueblo.
Ayer,
antes de subirse al carro la política, les veíamos
caminar, no gozaban ni siquiera a préstamo de una carcacha
para moverse, hoy, con la suerte de ser parte de los elegidos
y ya como nuevos ricos, los vemos hasta con chofer pagado por
el erario del pueblo, esos son lidercillos de mercados y de colonias
quienes hoy exhiben su nuevo status ante una sociedad que ayer
les estaba negaba la entrada a su núcleo, solo tuvieron
que, carentes y faltos de cualquier vestigio de dignidad abrazar
la nueva que gobierne los municipios, el asunto es poder sentirse
soberbiamente aceptados en el mundo que ayer se les negaba, si
mañana otro partido político es el que gane las
elecciones y sabrán como acomodarse de las axilas de los
nuevos amos, son expertos en lambisconería y arras trismo,
tienen todas las facultades del caracol y por ello no se les hará
difícil brincar al ziper del nuevo amo.
Ese
tipo de gente es su mayoría quienes forman parte de los
tantos partidos políticos que existen en nuestro País,
gente sin escrúpulos que han hecho de las cualidades del
caracol su mejor arma para vivir del esfuerzo de quienes tienen
que pagar impuestos hasta por ir ha respirar. Muchos partidos
políticos que albergan a millares de rémoras que
no saben hacer otra cosa que robarse hasta el aire del pueblo,
ellos han encarecido todo lo que nos hace falta a los demás,
ellos han sido la desgracia de éste País.
Si ya TRES partidos políticos en México suman muchas
rémoras, imagine usted cuantos suman en total todos los
que han sabido agenciarse sus registros como partidos, mismos
que en nada benefician al pueblo y, en cambio si es mucho lo que
roban a ese pueblo sin darle opción de defensa. Nuestra
economía no está PATRA nadar mintiendo a tantos
de esos parias, sin en nuestro País solamente existieran
no TRES, sino nada más DOS, dos partidos políticos,
la situación por la que atravesamos no estaría lo
caótica que hoy está, suman miles de cientos de
millones de pesos que se van a la basura en la repartición
que se da a todas esas rémoras de la actual sociedad mexicana,
y si sumamos todavía a miles de gente infiltrada en nuestra
famosa burocracia, los millones se elevan a miles de esos millones,
billetes que podrían hacer de nuestro País lo verdaderamente
grande que todos los ciudadanos merecemos que sea.
Si
hiciéramos un comparativo de cuanta gente forma parte de
la burocracia y de cuantos son los que en realidad brindan la
economía al País laborando, pero en verdad laborando
en las empresas auténticamente productivas de México,
crea usted que quedaríamos casi mudos del estupor, nos
diríamos a nosotros mismos que no es posible estar viviendo
por tantos y tantos años en esa gran mentira que nos envuelve
la política mexicana. Quienes en verdad producen vienen
siendo menor en número que los que viven de la burocracia.
Para
no ir muy lejos, acuda usted cualquier día de la semana
a cualquier ayuntamiento al cual usted pertenezca, vaya entre
las diez u once de la mañana, verá la forma que
todos sin excepción ocupan ese tiempo de labores para tomar
sus sagrados alimentos, para irse en busca de sus hijos a las
escuelas, para tejer sus chambritas. No estamos inventando el
hilo negro, acuda a cualquier regiduría, incluso ahora
hasta en los mismos palacios está algún puesto de
fritangas en las escaleras, ello, debe de ser sin duda alguna
para evitarle al empleado la fatiga de irse a la calle para buscar
los taquitos, tortas y cualquier antojo para mitigar el hambre
y aguantar hasta la hora de irse a casita después de un
agobiante día de ardua labor municipal.
Pero
nada se puede hacer para evitarlo y menos aún para poner
remedio al asunto, todas esas prebendas son logros partidistas
y en otros casos sindicales de los empelados de los ayuntamientos.
¿Irónico?, sin embargo es la pura verdad, por eso
es que nuestro País no puede dejar de ser de ese tercer
mundo al que se le niega la posibilidad de emerger para superarse
en todo y por todo.
Repetimos
la misma pregunta: ¿Cuántos partidos existen en
México?, ¿Cuántos deben y tienen que ser
para dejar de mantener a tanta rémora?, Por favor dejen
de seguirle dando atole con el dedo al pueblo, con dos partidos
políticos sería más que suficiente para que
los que queden puedan robar a gusto y darle al pueblo un poquito
de lo que ese pueblo y la Nación en verdad merece, los
demás partidos políticos son solamente rémoras,
acuda usted al diccionario de nuestra lengua para que vea de que
se alimenta la rémora y con ellos verá que estamos
que acertados en llamarles así a todos esos partiditos
políticos, y mientras se quita usted la duda del alimento
de ese diminuto pececillo no olvide que los correos de su servidor
están para tratar de servirle con gusto en lo que podamos:
loyocruceropolitico@yahoo.com.mx
y loyocrucero@hotmail.com |