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FABRICANTE DE ESPEJOS
Mario Hernández Solorio
2010-02-08 / 23:02:45
Carnaval 2010. Medidas de seguridad.
Se ha preguntado alguna vez, si usted puede asistir al Carnaval de Veracruz porque se le ocurrió de momento, o porque, de un día para otro, lo decide estando en el interior del país o en una población cercana? Si no lo había planeado con semanas o meses de anticipación, no podría hacerlo, debido a que en los días de las fiestas del Rey Momo, la ciudad y puerto de Veracruz suele recibir un promedio de millón y medio de turistas en donde todo es un caos.

Una forma de solucionar esa falta de previsión de los organizadores del Carnaval de Veracruz sería implementar una de tantas medidas de seguridad como la siguiente: Planear, organizar y ejecutar un Programa o Plan de Seguridad Mínima del Carnaval de Veracruz que entre otras cosas consiste en: Abrir varias rutas de acceso directo desde la avenida Allende o Díaz Mirón hasta una cuadra antes de la costera, para servicio exclusivo de taxis, autobuses, ambulancias, bomberos y patrullas de policía y tránsito. En dichas rutas directas no se debe permitir el estacionamiento en ambos arroyos de las rúas a ningún vehículo de ninguna especie, salvo las motocicletas de tránsito que sean designados para la vigilancia y buena ejecución de la medida.

Estas rutas de acceso directo deben ser necesariamente en forma de “U”, que al final, debe dar vuelta, desde las gradas o una cuadra antes, a la siguiente manzana con salida de regreso a lo largo de 9 0 10 cuadras hasta la avenida Díaz Mirón o Miguel Alemán por mencionar un ejemplo, avenida que también estará dispuesta en exclusiva para dicho operativo. Estas rutas de acceso hasta la costera, debe repetirse en distintos puntos clave a lo largo de ocho kilómetros o más que tiene el paseo de carros alegóricos en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

Los turistas con auto que tengan reservaciones en hoteles de la zona conurbada o del puerto, deben ser advertidos que el programa mínimo de seguridad los invita a no circular en su vehículo durante la fiestas hasta después del Martes de Carnaval, o hasta el día que decidan salir de la ciudad por cualquier causa o motivo, con la finalidad de garantizar su seguridad durante su arribo, estancia y regreso a sus lugares de origen.

Uno de los objetivos es, destinar varias zonas o manzanas y predios que se deben acondicionar ex profeso para estacionar en forma segura vehículos particulares y autobuses en las distintas entradas a la ciudad, sea en el norte, en el poniente o en el sur. Zonas de concentración hacia donde se deben dirigir los turistas en general o de poblaciones vecinas que vengan en exclusiva a presenciar los paseos del Carnaval para ese día o toda la fiesta.

El programa debe contemplar, que en el mismo lugar en donde estacionen su automóvil o autobús- en caso de llegar en grandes grupos- los turistas tendrán a su disposición taxis o camiones suficientes, que los deben de llevar directo a las gradas con sólo exhibir el boleto pagado del estacionamiento de su vehículo o en su defecto, hacer valer un pase o carnet de servicios pagados para las fiestas, ya que el programa debe incluir, estacionamiento, viaje a la costera y gradas todo pagado al paseo y regreso a su autotransporte con diferentes precios y comodidades según sea el servicio contratado.

De ésta forma, se acondicionaría una zona de varias manzanas o predios baldíos que los particulares o el mismo ayuntamiento podrían alquilar para éste fin, previa inscripción al programa que el comité de la fiesta debe detallar, con el objeto de garantizar la absoluta seguridad para vehículos y personas que requieran de estos servicios.

Más adelante, las entradas directas al paseo del Carnaval, pueden hacerse también por río y mar, si los turistas deciden dejar sus vehículos en la Antigua Veracruz por ejemplo o en el Municipio de Boca del Río, Medellín o incluso Antón Lizardo. En todos y cada uno de esos casos, el turista puede arribar hasta el paseo de los carros alegóricos en forma directa por lancha, navegando por el río y mar, en embarcaciones modernas y cómodas, directo a los muelles del Malecón o de pescadores en la costera, o de los muelles que se construyan exprofeso. Esta medida tendría como beneficio, que las fiestas de Momo verdaderamente tendrían una derrama económica integral hacia todos los municipios mencionados, cohesionándolos como una región metropolitana, además de crear una logística de verdadero control y seguridad sobre el ingreso y salida con conductores perfectamente identificados con acceso a las fiestas. Además de garantizar la fluidez inmediata al evento, de la seguridad paramédica, de bomberos y de la seguridad pública.

Después de más de tres lustros de celebrarse los paseos en la costera, jamás se ha implementado una medida de esa naturaleza, cuando la avalancha de vehículos, autobuses de turismo foráneo y carritos de vendedores ambulantes, congestionan hasta el caos absoluto las ocho o diez cuadras hacia el interior de la zona habitacional conurbada a lo largo de esos ocho kilómetros que le siguen a la costera poniendo a la ciudad de cabeza durante varios días. Cierto es que actualmente existentes los llamados “túneles de acceso” pero no forman parte integral de un programa de seguridad más completo, que tenga objetivos de verdadera trascendencia que evolucione la vida de las fiestas.

Todo esto ha tenido como consecuencia una verdadera orgía desorganizada, cuya única finalidad parece hasta ahora, emborrachar a más de un millón de espectadores que contempla desde sus asientos un desfile desangelado de tractores que arrastran carros “alegóricos” sin ninguna imaginación, ni armonía en relación al tiempo, lugar y sentido de las fiestas. Al final, el turista se siente decepcionado al saber que las fiestas tienen potencial para un “plus” si se tiene la visión y las ganas de hacerlo. En suma, le queda la certeza, que asiste, no a una fiesta con expresiones de la cultura popular porteña, sino a un espectáculo chafón, oficial y manipulado.

CARTA MAGNA DE 1917, JÓVEN Y VIRGEN.

Uno de los temas recurrentes de caricaturistas nacionales es ilustrar a la “Carta Magna” como una mujer con la ropa ultrajada con uno o los dos senos al aire, mordidos y besados por la fuerza, un ojo morado y la boca desflorada en total estado de abuso y desolación. Razón por la que, con frecuencia escuchamos, de la necesidad de reformar la Constitución en los rubro políticos, económicas y laborales.

Esta imagen puede ser cierta. Por paradójico que resulte, la Carta Magna de 1917 es sin embargo, muy joven, y hasta virgen en algunas partes de su cuerpo, sin ir más lejos, tenemos la falta de una ley reglamentaria a las garantías de impartición y administración de justicia, sin las cuales no es posible concebir la existencia constitucional de tribunales y leyes procesales. Más aún, no se concibe el porqué de la ausencia de un derecho económico que regule el pago de los gastos y costas de los juicios y menos aún, el financiamiento legal del estado para la impartición y administración de la justicia. En la actualidad la justicia gratuita es por decreto, pero en la realidad el acceso a una impartición de justicia gratuita NO existe en México, todo queda en una mera declaración de principios, ya que obtener justicia es muy caro para el justiciable, motivo por el cual los pobres no obtienen justicia y por este motivo no se cumple el principio general del derecho que reza: “Ante la ley todos somos iguales”.

El asunto es muy grave porque es el mismo Estado es quien se encarga de socavar las garantías constitucionales de la justicia gratuita. Un botón basta de muestra: El Código Financiero vigente en el Estado de Veracruz, prevé el pago vía impuesto, por el concepto de copias certificadas equiparable a un dólar o más, por cada foja útil. Cuando en los hechos, un expediente tiene en promedio de 200 a trescientas hojas y cada hoja tiene dos fojas útiles estamos hablando que un expediente en copias certificadas cuesta al justiciable entre 400 a 600 dólares a eso debemos agregarles el costo por maquila de cada copia simple a un promedio de 50 centavos en moneda nacional por cada foja útil, tenemos que pagar un promedio aproximado entre 20 y 40 dólares por la maquila en copias fotostáticas simples de cada uno de los expedientes que se ventilan. Huelga decir que las copias certificadas de las actuaciones judiciales son muy importantes en materia de ofrecimiento de pruebas en toda clase de juicios, a los cuales, los justiciables pobres no tienen acceso por el alto costo de las mismas, manteniéndolos en un estado de indefensión permanente, sólo por éste motivo, pero existen otros rubros en donde las partes también deben pagar como lo son los dictámenes periciales y la publicación de edictos en materia civil y mercantil por mencionar otros ejemplos. Por eso cuando escuchamos que un diputado anda haciendo labores de “gestoría” o sea, lo que no es su obligación constitucional, o sea lo que no debe hacer, porque su labor es la de legislar y si lo hiciera para proponer iniciativas de ley que reviertan y deroguen leyes como las del Código Financiero que acabamos de ejemplificar, con sólo eso, estarían logrando un mundo mucho más justo en donde se evitaría el pago de miles y miles de millones de pesos de carga injusta en detrimento de los justiciables pobres sin moverse de su curul y haciendo su trabajo para el cual fue elegido.

El resultado de esto es, sólo por mencionar un ejemplo, la degradación y el deterioro de la vida nacional, porque el estado de derecho se ha convertido en un estado de aspiración cada vez más distante de la realidad. La desaprehensión de los llamados políticos pragmáticos, respecto de los principios jurídicos y del conocimiento serio del sentido elevado de la política y del régimen constitucional, ha reducido al gobierno a un mero operador temporal que con un reducido equipo logra beneficios insospechados, cuyo único interés es mantenerse para el siguiente periodo electoral.

En esa tesitura, el inventario de problemas nacionales no resueltos y agravados se eleva al infinito. Seguridad pública, pobreza, marginación rural, cárceles, emigración de mexicanos, inmigración de centroamericanos, desempleo, ecología y deterioro ambiental, educación, comunicación telefónica barata al alcance de todos, transporte, agua potable, drenaje, luz eléctrica en comunidades apartadas y las llamadas colonias de las grandes ciudades, et al, ad nauseaum. La razón procede de una cauda sucesiva de autoridades que en el ejercicio de su cargo se aparta cada día del acatamiento estricto de la Carta Magna.

Por ello, hemos sostenido en este espacio, que es posible la reinvención del país a partir de la Carta Magna intocada, joven y virgen en materia de Municipio Libre como célula de la democracia. Porque la sola existencia y vigencia de la Constitución General de la República ha defendido al país, aún en la ignorancia y conciencia de los gobernados de este hecho en sí. El pacto de unidad en la diversidad que nos legó el constituyente del 17, después de vivir la tragedia de una cruenta lucha que dejó más de un millón de muertos, es que el único antídoto contra el desorden, la anarquía y la rapiña es reinventar el Estado nacional a la órbita constitucional que ya hemos perdido.

LA PREGUNTA DEL DÍA.

¿Quién es el otrora tamalero exitoso en el área del Hospital de Especialidades del Seguro Social, que hizo el tamal de su vida y ahora es patrullero exitoso en Tránsito Municipal en el puerto de Veracruz? Dicen los enterados que, cuando le preguntaron ¿Quieres ser patrullero? Él honestamente contestó: “Es que no tengo estudios, ni papeles…”. Nadie te está preguntando eso!” le contestaron.